Interior / Día. Casa. Una mujer se levanta de la cama a las 8 de la mañana y se dirige a la cocina para disfrutar de un delicioso y sano desayuno. Coge su taza favorita y se prepara un café con leche al que añade un buen puñado de cereales integrales con fruta. ¡Meeec, corten!

Si te sientes identificado con esta escena, sentimos decirte que estás muy mal informado. Los cereales es uno de los muchos alimentos que consumimos regularmente pensando que son sanos sólo porque así nos lo han hecho creer, pero que en realidad es un procesado cargado de harinas refinadas, azúcares y conservantes. Dicho esto, ¿alguna vez te han planteado o cuestionado qué significa en realidad comer de forma saludable?

Como expertos en nutrición podemos afirmar que un alimento saludable es aquel que es natural o fresco y que aporta nutrientes y otras sustancias beneficiosas para nuestro cuerpo. A partir de aquí, llevar una alimentación saludable consiste en combinar adecuadamente los alimentos y sus cantidades, no sólo teniendo en cuenta las calorías (¡malditas calorías!) sino también midiendo la calidad de los mismos.

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Aunque no seamos conscientes, nuestra cesta de la compra está llena de alimentos procesados y cargados de químicos. Entonces, ¿cómo solucionamos este problema? Nuestra recomendación es siempre apostar por los alimentos frescos, naturales y caseros. Por ejemplo, ¿has probado alguna vez a hacer tu propio pan?

Alimentos saludables y no saludables

  • Los productos integrales. La mayoría de productos integrales que venden en los supermercados son procesados y el porcentaje de cereal integral normalmente es muy bajo.
  • Los productos light o bajos en calorías. Ya hablamos sobre estos productos hace un tiempo (puedes volver a leer el artículo aquí) y son el demonio en persona. Para fabricar estos productos le quitan la grasa natural al alimento, de manera que estos no nos sacian como deberían y al final es probable que acabemos consumiendo más cantidad. Haznos caso, ¡olvídate de los productos light!
  • Los zumos. Consumir fruta es sano, claro que sí, pero cuando la consumimos en forma de zumo (¡ya ni hablar de si son zumos de brick!), quitamos la pulpa de la fruta, que es la parte que contiene las vitaminas, los minerales y la fibra que nos sacia. Por cada trago de zumo, estamos consumiendo una cantidad ingente de agua con fructosa, que es el azúcar de la fruta.
  • Alimentos grasos. La creencia popular dice que alimentos como los frutos secos o el aguacate son malos porque tienen mucha grasa y engordan. Lo que no nos han enseñado es que estos alimentos proporcionan muchos nutrientes esenciales y enriquecen nuestra alimentación. Consumidos de forma moderada, son productos sanos y saciantes, que son beneficiosos para nuestro cuerpo y nos ayudan a controlar la ansiedad.
  • Alimentos procesados. Todos aquellos productos envasados que tengan que pasar por el microondas, los dulces, las patatas fritas, las salsas preparadas, las lechugas de bolsa lavadas y cortadas…Como os imagináis, estos productos de naturales no tienen nada, así que intenta evitarlos en la medida de lo posible.

Como conclusión, antes de decir que tú comes saludable plantéate qué tipo de alimentos consumes y si son o no naturales. Y si necesitas a un experto que te guíe o te ayude para llevar una alimentación saludable, puedes contactar con nosotros a través de nuestro formulario o bien escribirnos a tania@tsjtrainer.com