A quién no le guste comer que tire la primera piedra. Sí, ese acto tan instintivo y reflejo de nuestro propio cuerpo nos lleva a todos de cabeza. Porque claro, ¿de qué sirve entrenar duro y hacer ejercicio si luego te hinchas a cenar una pizza cuatro quesos con postre incluido? Efectivamente lo que estáis pensando, no sirve de nada. Aún así, es cierto que de vez en cuando es importante darse algún capricho (hemos dicho de vez en cuando :P) para alegrarnos el estómago y el corazón.

Aunque, ¿qué es para ti un capricho?¿un plato de pasta significa no comer sano?¿un alimento que no es light ya implica remordimientos de conciencia? Sí has respuesto que sí, sentimos decirte que estás muy equivocado, y, de hecho, vamos a contarte un secreto. Shhht, que nadie nos escuche…¡es posible comer sano y rico y sin renunciar a ningún alimento! Buf, si no lo decimos, explotamos.

Todos los que creemos y practicamos una vida saludable creemos ser expertos en alimentación pero, meec, error. No todo lo que lees en Internet ni lo que te cuenta la vecina de turno es cierto. Por eso hoy hemos venido a desterrar 4 falsos mitos sobre nutrición. ¿Preparados? ¡Tomad nota!

1.Los alimentos lights es una opción sana para perder peso. ¡Pues depende, todo depende!

Un alimento light no significa que te ayude a perder peso, simplemente se le han reducido las calorías respecto al producto original. ¿Qué ocurre si en vez de una porción de algo light tomamos dos? Pues que ya estaremos ingiriendo más calorías que con sólo una porción del alimento original.

La palabra light, por muy ligera que suena, no siempre significa sin azúcar, sin grasas o sin calorías, sino simplemente una disminución de las mismas.

2.Comer mucha fruta ayuda a adelgazar. ¡Tararí que te ví!

Como sucede con cualquier alimento, comer demasiada fruta puede conducir al aumento de peso. Es verdad que debido al bajo contenido de calorías de la mayoría de las frutas, tendrías que comer un volumen muy alto para ganar peso, pero os informamos de que su contenido principal es la fructosa, el azúcar de la fruta y esta se metaboliza totalmente en el hígado.

¿Cómo es mejor consumir la fruta? Entera y no en zumo, ya que le estaríamos quitando su fibra natural y no sólo nos saciaría menos, sino que estaríamos proporcionando a nuestro cuerpo un chute de azúcar natural privando de su asimilación más lenta.

Con lo que si en el total diario del día hemos consumido alimentos ricos en hidratos de carbono, un exceso de fruta podría ser contraproducente. Como en todo, más no siempre es mejor.

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3.Los hidratos de carbono engordan. ¡Mentira!

Y si los comes por la noche engordan el doble. Doble mentira. Los hidratos de carbono cuando entran al cuerpo se convierten en glucosa y se almacenan en glucógeno muscular y hepático. Funciona como sustrato energético para aportamos energía durante el día.

Lo que realmente engorda de los hidratos de carbono son dos cosas:

  • El tipo de carbohidratos que se consume. Y es que no es lo mismo hincharse a galletas, cereales de desayuno y pasta que consumir cereales integrales como arroz, espelta o quinoa, legumbres, fruta y verdura.
  • Comer carbohidratos en exceso. Como hemos dicho antes, los hidratos de carbono se almacenan en el hígado y en el músculo. El hígado está casi siempre lleno y el músculo se carga de glucógeno según actividad y cantidad. Con lo que si tenemos los depósitos hepáticos llenos, no hemos tenido una gran actividad y comemos hidratos de carbono en desayuno comida y cena pues, lógicamente, ese exceso o superávit se acaba almacenando en grasa.

Hay que tener en cuenta el total calórico diario. Si necesitas para vivir 2000 calorías y consumes 1500 aún habiendo consumido gran parte en la noche, bajarás de peso. Pero esto no es una premisa para pensar que todas las calorías son iguales. Cada caloría – provenga de proteína, grasa o hidratos de carbono – tiene una respuesta hormonal y desencadenante diferente.

4.Las grasas, enemigos de la dieta. ¡Otra mentira podrida!

Las grasas no son las malas.La grasa no es la principal causa ni de los ataques al corazón, ni de ese flotador alrededor de tu cintura. Las grasas no causan los problemas cardiovasculares, ni tampoco que el aumento del colesterol a través de la dieta (aumentan tanto el LDL conocido como malo, como el HDL o colesterol bueno) esté relacionado con este problema.

Las grasas, aunque tengan el doble de calorías que los carbohidratos, cumplen un papel en el organismo importantísimo, ya que hay ácidos grasos que solo se pueden obtener mediante la alimentación, imprescindibles para el correcto funcionamiento del cerebro, las articulaciones y las hormonas. Por otra parte favorece a la producción de serotonina, favoreciendo la eliminación del estrés y además mejoran la ansiedad. Y lo más importante en nuestro caso es que tiene poder para controlar el apetito, esencial cuando se quiere adelgazar.

¿Cómo os habéis quedado? Pues seguramente os habréis dado cuenta de que estáis más equivocados de lo que pensáis. Como todo en esta vida, comer bien y saludable significa comer de forma equilibrada y darle al cuerpo lo que necesita en cada momento.

Dicho esto, si aún sigues teniendo dudas sobre nutrición, tienes intención de empezar la (dichosa) operación bikini o quieres empezar a comer de forma sana, escríbenos a tania@tsjtrainer.com o rellena nuestro formulario de contacto aquí.

¡Nuestro experto en nutrición y todo el equipo de Training Body & Mind estaremos encantados de seguir derribando mitos y ayudarte a conseguir tu peso ideal! 😀