Cada vez son más las personas que tienen el reto de perder peso y romper con ese sedentarismo que ha sido parte de una etapa de sus vidas.

Cuando estás en proceso  inconscientemente tenemos unos efectos secundarios que quizás sea como una medicación que te empiezas a tomar y te hace reacción pero en este caso, te hablo de efectos secundarios en positivo.

¿ Te has parado a pensar que cosas has cambiado sin darte cuenta ?

1. La ropa deportiva.

Al principio con una camiseta vieja o de alguna propaganda y un pantalón ancho entrenabas y ahora cuando pasas por una tienda deportiva (cosa que antes pasabas de largo) ya te paras a ver esas mallas y cómo combinarla con una camiseta a juego.

2. El Reloj

Lo que antes era llevar un reloj normal ahora se ha convertido en una pulsera de actividad donde compruebas lo que has caminado, tus horas de sueño, tus pulsaciones .. y que  intentas cada día superar esas marcas caminando o trotando.

 

3. Las aplicaciones en el móvil y redes sociales

Ahora en tu móvil aparecen aplicaciones de correr,caminar, diario de comidas, entrenos.

Quien te ha visto y quién te ve 🙂

Tu instagram antes lo usabas para hacerte algunas fotos de paisajes y ahora también subes fotos de tus entrenamientos, recetas, postres sin azúcar o eventos deportivos

¡¡¡¡ Y hasta sigues a deportistas !!!!

4. Las presentaciones de tus platos

Cuando empezamos la dieta los platos parecen tristes y aburridos .

Unos arbolitos de brócoli vagabundeando con una pechuga de pollo a la plancha, dos rodajas de merluza al vapor en solitario con una ensalada que por miedo no le pones más que lechuga, esas tostadas en el desayuno que saben a “paja” pero que se “supone” que es saludable.

Y mírate ahora, un experto en cocinar que hasta  te elaboras tu propio pan, revisas las etiquetas en los supermercados de los productos, en tu despensa no hay producto refinados, tus platos son más elaborados y planificados, te has hecho un experto de los postres sin azúcar.

Te has convertido en ¡Todo un chef !

 

5. Disfrutas más de los pecados

Pecados dulces que antes lo usabas cómo costumbre o  para definir tus estados emocionales y que ahora que lo haces de vez en cuando  sabiendo que te lo puedes permitir, lo saboreas y lo disfrutas cómo si fueras un niño.

6. Te fijas en tu entorno

Con tanta revisión de etiquetas, de ser consciente de lo que comes, de lo bien que te sientes despues de entrenar, te has dado cuenta de lo mal que come la sociedad y el sedentarismo que existe.

Y pensar que estabas dentro de ese sector hace un tiempo atrás y ahora estas sirviendo de ejemplo para tu entorno.

7. Metas que van cambiando

La mente se te ha hecho más fuerte y parece que digieres más el umbral del dolor a la hora de entrenar, lo que antes veías excesivo y que no serías capaz ahora se ha convertido en un cambio constante de retos y objetivos.

Ya lo dicen que pasito a pasito se hace el caminito 🙂


8. Ya no te mueves igual

Es una de las sensaciones que primero sientes. Lo incómodo que era caminar, y ya ni pensar en correr. Ahora, te sientes como nuevo. Puedes saltar, girar la cabeza  hacia los lados, agacharse, levantarse.

 ¿Te sientes identificado? Cuéntanos cuando notaste tu cambio:  Comenta con #NotéMiCambioCuando