Existen muchas ideas preconcebidas en lo que a adelgazar se refiere; por este motivo surgen muchas dietas inadecuadas que descontrolan el metabolismo y ponen en peligro la propia salud.

Aunque no sigas alguna de las dietas milagro que proliferan por la red y las revistas de moda, tal vez estés cometiendo algunos errores (también muy frecuentes) que pueden llegar a arruinar tu objetivo de alcanzar un peso ideal, por este motivo hoy vamos a repasarlos contigo.

1.- Hacer dieta

Para perder peso lo verdaderamente acertado es aprender a comer, además de detectar las conductas que arruinan cualquier objetivo de comer de manera equilibrada.

Hay que empezar por eliminar el pensamiento de que adelgazar implica tomar siempre pollo a la plancha y ensalada de lechuga, y dejar de seguir las publicaciones poco serias o que en el fondo lo que persiguen es vender un determinado producto para adelgazar que, por otro lado, no está avalado por la comunidad científica.

Adelgazar es un asunto médico, por lo que hay que tomárselo muy en serio.

2.- Saltarse una de las comidas

Puede que estés siguiendo un orden correcto durante el día, pero quizá te estés saltando la cena para que así no te engorde esta última toma del día.  Pues esto es un GRAN error.

Al intentar ahorrarle al organismo esa ingesta calórica lo único que se consigue es que el metabolismo se vuelva más lento.  Por otro lado, se llega a la siguiente comida con unas ganas tremendas de comer sin control.

A nivel interno lo que ocurrirá es que el organismo producirá más insulina (hormona responsable de que las células puedan obtener la glucosa), lo que descontrolará el apetito.  Un desequilibrio en la producción de insulina puede propiciar incluso la aparición de Diabetes tipo 2.

3.- Comer mucha más cantidad de los alimentos supuestamente más “sanos”

Yogures, cacao, galletas, pan, incluso patatas fritas, todo ellos con el distintivo de “Light”, coexisten en el lineal del supermercado con su versión normal o entera, y esto puede llevarnos a aumentar su consumo por considerar que su aporte calórico es mucho menor.

Además de esto, la denominación “Light” suele significar la eliminación o disminución de alguno de sus ingredientes pero la sustitución por otro componente que puede no ser demasiado recomendable en grandes cantidades.

Un ejemplo muy claro lo tenemos en los yogures 0% de materia grasa. Muchos de ellos se fabrican con leche desnatada, es verdad, pero algunas marcas añaden a cambio algo de crema de leche, o una gran cantidad de azúcar, para mejorar su textura y sabor.

Hay que leer muy bien la etiqueta de este tipo de productos etiquetados como ligeros antes de adquirirlos para saber muy bien lo que se consume, y ser muy prudentes en las cantidades que se toman.

Los expertos aconsejan que si, por ejemplo, se consume un total de dos unidades de yogur al día se haga en su versión entera, ya que dicha cantidad no tiene por qué repercutir en el peso.

También existe un abuso muy frecuente de los edulcorantes artificiales con la creencia de que así se evita consumir azúcar, con su consiguiente aporte calórico.

Sin embargo, estudios al respecto parecen tirar por tierra la buena fama de estos endulzantes químicos, pues vienen demostrando que consiguen justo el efecto contrario que se busca con ellos. Investigaciones en ratones con tres de los edulcorantes más frecuentemente utilizados (aspartamo, sucralosa y sacarina) condujeron a provocar una mayor intolerancia a la glucosa, y esto significa una mayor predisposición a la obesidad y también a la diabetes.

4.- Comer poco

Hay quien te dirá que a la hora de perder peso tendrás que pasar hambre irremediablemente, pero esto no es así.

Obviamente, si tu alimentación está basada en embutidos, refrescos de cola, pizzas y donuts, todo cambio en la dieta que realices por unos hábitos más sanos te dará la sensación de comer muy poco y de no saciarte lo suficiente.

Por este motivo, a la hora de modificar por completo una mala alimentación siempre se aconseja acudir a un Dietista-Nutricionista para que elabore una dieta personalizada, para que realice un seguimiento de la misma y para que valore la posibilidad de ir realizando variaciones en función de los resultados.

Ayudará mucho al profesional llevar consigo un diario de lo que se come, y los motivos que inducen a consumir determinados alimentos con mayor frecuencia (dulces, por ejemplo), para ayudarle a localizar antes cualquier problema y poder realizar así un diagnóstico más preciso.

5.- Eliminar por completo el pan

Es la primera medida que se adopta cuando se quiere perder peso: fuera carbohidratos.  Una vez más insistimos en el concepto de “dieta equilibrada”, esto es, compuesta de TODOS los nutrientes esenciales para el organismo.

Una ingesta diaria de pan adecuada, adaptada a las particularidades de cada persona (edad, actividad física, etc.), NO es la causante del aumento de peso. El problema puede radicar en muchos otros factores; por este motivo, un riguroso análisis del total de la dieta y del gasto calórico del individuo, realizado por un profesional, puede garantizar los mejores resultados.

Estos son cinco de los grandes errores de la dieta. Sin duda hay muchos más, y quizá de mayor importancia. Nosotros hemos querido comenzar por reseñar los que con mayor frecuencia se adoptan, y queremos que si tú conoces estos, o si has caído en otros incluso, nos lo digas para ampliar mucho más la lista.

¡Te esperamos!