¿Estás embarazada? ¡Enhorabuena!

Sin duda alguna estás viviendo un momento maravilloso y único en la vida, aunque no cabe duda de que vas a tener que cuidarte mucho para que tanto el período de gestación como el parto transcurran con total normalidad.

Si antes de quedarte embarazada mantenías una buena actividad física no vas a verte obligada a interrumpirla, siempre y cuando tu embarazo y tu médico te lo permitan.

Hacer ejercicio en el embarazo tiene ventajas añadidas, ya que continúa aportando los beneficios propios de la actividad física (mantenimiento del peso, disminución del riesgo de diferentes trastornos metabólicos, control de la tensión arterial, un mayor bienestar a nivel físico y psicológico,  mejora de la calidad del sueño, etc.) pero incorpora otros argumentos como el de conseguir facilitar el alumbramiento, reducir molestias habituales en el embarazo como la ciática, aumentar la agilidad y reducir el tiempo de recuperación física en el posparto.

En cambio, si no eras una practicante de deporte muy constante antes de quedarte embarazada, si bien no es el mejor momento para comenzar, vas a poder realizar ejercicio (siempre bajo la supervisión de tu médico) y conseguir también numerosos beneficios, pero cuidando su intensidad.

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En estos casos, el ejercicio en el agua ha demostrado ser una alternativa más que recomendable, por varios motivos:

– Al aligerar el peso dentro del agua, la embarazada tiene mayor libertad de movimientos y puede entrenar mejor ciertas partes que en otro medio resultarían más complicadas de ejercitar.

– Puede mejorar el dolor de espalda

– El agua ofrece una buena resistencia para tonificar, sin mucho esfuerzo y sin apenas riesgos, no solo piernas y brazos sino también la zona de la pelvis.

Mejora la circulación sanguínea, facilitando el retorno venoso, lo que puede reducir el riesgo de ver aumentadas las varices y el edema de las piernas.

– Diversos estudios han demostrado que porcentajes elevados de gestantes vieron disminuir los efectos de la depresión posparto realizando actividad física, durante y después del embarazo.

– Ensayos clínicos han constatado que el ejercicio en el embarazo reduce la posibilidad de llevar a cabo una cesárea, al mejorar la calidad del suelo pélvico.

Sin embargo, hay algo en lo que los expertos no se ponen de acuerdo, y es sobre el hecho de si el ejercicio en el agua durante el embarazo puede llegar a evitar la aparición de diabetes gestacional (DG).

Las pruebas realizadas hasta la fecha arrojan resultados que no convencen demasiado a los especialistas, y opinan al respecto que las evidencias no son lo sufientemente consistentes como para concluir que el ejercicio en el agua puede llegar a tener algún efecto favorable, y en todos los casos, en lo que a prevención de la DG se refiere.

No obstante, abren una pequeña puerta a la esperanza al afirmar que, al igual que en el estudio, en un pequeño porcentaje de mujeres sí podría influir de manera positiva.

Como vemos, muchas ventajas y beneficios del ejercicio en el agua durante el embarazo.

Aun así, hay que tener en cuenta ciertas recomendaciones para que se convierta en una experiencia segura a la par que saludable:

– Es importante evitar las zambullidas. Entra siempre en el agua lentamente, por la escalera y de espaldas.

– Muévete por las instalaciones con cuidado (y utilizando calzado adecuado) para no sufrir un resbalón.

– No comiences la sesión de ejercicio en el agua sin un calentamiento de preparación

– Evita en la medida de lo posible practicar buceo

Por otro lado,  sobre todo si el ejercicio en el agua se basa en la natación:

El tamaño de la barriga marcará la pauta del estilo a seguir. Tal vez el estilo de natación más cómodo para la embarazada sea el de espalda, pero puede que no resulte el más práctico durante las últimas semanas de gestación.

El estilo crol, en cambio, aunque exige de mayor agilidad, puede ser el más apropiado durante los primeros meses pues aporta grandes beneficios cardiorrespiratorios.

El estilo braza es el que mejor trabaja el suelo pélvico, pero para algunas mujeres puede suponer una mayor sobrecarga en la zona lumbar.

Al respecto de cuánto tiempo se puede practicar ejercicio en el agua durante el embarazo, lo mejor es seguir las recomendaciones del obstetra, pues habrá casos en los que no haya ningún problema en continuar hasta el momento del parto y otros en los que, por existir un mayor riesgo, sea recomendable cesar la actividad deportiva un poco antes.

Escucha a tu cuerpo, déjate aconsejar siempre por el especialista y ¡disfruta de la experiencia!

¿Vas a ser mamá y te mantienes en forma haciendo ejercicio en el agua?  ¿Ya has dado a luz? Cuéntanos tu experiencia, nos encantará conocerla 😉