Con la gestación, los futuros padres –pero con mayor insistencia la mujer- se llenan de miedos y dudas. A los habituales interrogantes que surgen por querer conocer cómo transcurrirá todo el embarazo se une la incertidumbre por el momento del parto.

Pero hay más preguntas que monopolizan las consultas de los obstetras: “¿Cuánto engordaré en el embarazo?, ¿qué alimentos están desaconsejados estando embarazada?, ¿es bueno hacer ejercicio durante el embarazo?”…

Como nosotros no somos especialistas de la gestación no vamos a poder responder con exactitud a las dos primeras cuestiones, pero como expertos en programas de entrenamiento físico personalizado sí vamos a poder argumentarte, a ti futura mamá, los porqués de la pregunta relativa a la práctica de ejercicio físico durante la feliz gestación.

¿Es bueno hacer ejercicio durante el embarazo?

Para empezar debemos decirte que la actividad física no solo es recomendable sino necesaria en cualquier etapa de la vida, y que tanto su modalidad como su frecuencia e intensidad deberán estar marcadas por las características propias de cada individuo.  Creemos que esto se entiende perfectamente; no podemos equiparar el programa de entrenamiento de una persona adulta sana con el de otra que se encuentra afectada por una patología cardiaca; tampoco podemos pretender que un niño realice un programa de musculación como si se tratara de una persona de más edad.

Las limitaciones en uno y otro caso están más que claras; por lo tanto, la práctica de ejercicio físico deberá supeditarse a cada situación.

Así pues, la contestación a la pregunta que hoy nos formulamos parece más que obvia. Partimos de la base de que el embarazo, por sí mismo, supone un estado de no enfermedad pero queda claro que constituye una circunstancia limitante para la práctica de cualquier tipo de actividad física.

Siempre y cuando no estemos ante un embarazo clasificado de riesgo, y mientras el especialista no especifique una prohibición por alguna causa concreta (placenta previa, enfermedad gestacional, etc.), el deporte está más que recomendado durante el embarazo, siempre y cuando se adapte:

1.- Al estado de forma de la mujer
2.- A cada etapa (trimestre) de la gestación

Así pues, aquí van nuestras sugerencias.

Ejercicios altamente recomendados en el embarazo (siempre de forma suave y no competitiva):

–  Natación
– Caminata
– Bailes de salón

Ejercicios permitidos durante el embarazo:

– Yoga, siempre bajo la supervisión de un experto para evitar trabajar con posturas perjudiciales para el feto
– Golf, evitando practicarlo  en condiciones de excesiva humedad o altas temperaturas
– Pilates. Siempre ejercicios suaves y limitando la práctica conforme vaya evolucionando el embarazo.
– Bicicleta estática. Este ejercicio puede realizarse cuidando bien la postura (que no oprima el abdomen) y evitando pedaleos a una alta intensidad

El deporte que NO debe practicarse durante el embarazo:

– Actividades de alto impacto e intensidad (running, tanto en asfalto como en cinta, salto, etc.)
– Deportes que puedan provocar caídas o golpear directamente en el vientre (ciclismo, patinaje, esquí, equitación, plancha horizontal, etc.)
– Ejercicios que impliquen una compresión del abdomen (abdominales, bicicleta elíptica, remo,…)
– Deportes de contacto y competición (artes marciales, hockey, fútbol, boxeo, etc.)
– Submarinismo
-Ejercicios de fuerza, potencia y resistencia (pesas y aparatos de musculación, por ejemplo), sobre todo si no se está acostumbrada a ellos
– Programas de entrenamiento intensivos

Por último, no podemos terminar nuestra entrada de hoy sin aconsejar encarecidamente que durante la práctica de cualquier ejercicio en el embarazo se controle el aporte de oxígeno y se vigile especialmente que no se produzcan episodios de falta de señal respiratoria (apnea).

Es más que recomendable, además, distribuir la actividad física en varios días antes que condensarla en uno solo.

De igual modo, repetimos que es imprescindible no lanzarse  a practicar deporte sin supervisión, sin la previa autorización del profesional médico, y mucho menos si antes no ha existido el hábito o un mínimo entrenamiento previo. En este último caso, la futura mamá podrá decantarse por actividades muy suaves que impidan una ganancia excesiva de peso, ejerzan una acción relajante, alivien el problema del estreñimiento (tan frecuente en esta etapa de la mujer), mejoren el sistema cardiovascular, ayuden a corregir malas posturas y contribuyan al bienestar psicológico.

¿Estás embarazada y continúas realizando tu deporte preferido?, ¿cuál?; ¿has notado una mejoría con la actividad física realizada en el embarazo tras el parto?, ¡cuéntanoslo!, te estamos esperando con los brazos abiertos 🙂

Fuente imagen: Getty Images