Seguro que más de un día te has quedado viendo por televisión alguna competición deportiva (fútbol, atletismo, natación, gimnasia rítmica, etc.) y has podido comprobar que los participantes comienzan siempre realizando ejercicios de calentamiento.

¿Sabías por qué los ejecutan?. Esta primera toma de contacto les permite preparar adecuadamente sus músculos para el esfuerzo al que van a someterse.

¿Y les son necesarios? Absolutamente SÍ. Es más, durante toda la sesión de la competición, si deben seguir disputando alguna prueba más, podrás ver que nunca dejan enfriar sus músculos y que pasan a otra sala (o permanecen incluso en el área de concurso si esta se lo permite) donde continúan realizando una serie de ejercicios específicos para seguir permitiendo a sus músculos y articulaciones atender a la demanda de actividad física sin riesgo de lesionarse.

Una vez que han finalizado su intervención podremos observar que realizan series de estiramientos con objeto de relajar los tejidos musculares. La fibra muscular (miocino) tiene una alta capacidad para contraerse, gracias a las miofibrillas, y con una adecuada rutina de ejercicios de estiramiento se equilibra y recupera perfectamente tras la intensa actividad.

Si piensas que el calentamiento y estiramiento son únicamente necesarios en caso de deportes de élite te equivocas.  Con una serie adecuada de ejercicios de calentamiento, sea cual sea el deporte que practiques,  vas a evitar contracturas, esguinces, incluso fracturas, antes de comenzar; con el estiramiento,  después de entrenar, vas a poder reducir la tensión y el dolor de tus músculos, al tiempo que conseguirás activar tu circulación sanguínea y aumentar la resistencia (y flexibilidad) de tendones y ligamentos.

Ejercicios de calentamiento y estiramiento, siempre adecuados a cada necesidad

La principal razón por la que muchas personas observan que no les beneficia calentar o estirar es porque no llevan a cabo una rutina correcta de estos ejercicios en cada fase de su entrenamiento.

Elegir una secuencia equivocada de calentamiento y estiramiento (en tiempo e intensidad) incide, entre otros aspectos:

– En el rendimiento, durante la práctica deportiva, ya que puede disminuir la fuerza significativamente

– En el aumento de lesiones, una vez finalizada la sesión

Así con esto, no basta con calentar de cualquier manera ni estirar dejándose guiar por la intuición.  Una vez más recalcamos que ponerse en manos de profesionales supone la diferencia entre alcanzar los objetivos previstos y desmotivarse.

Recuerda:

1) El calentamiento/estiramiento inicial debe caracterizarse por la práctica de ejercicios de asimilación y adaptación a la actividad física que va a realizarse. Para que cumpla su objetivo ha de distribuirse en diferentes etapas.

2) El estiramiento posterior debe cumplir dos condiciones:

» Descargar la tensión muscular y articular

» Realizarse a una baja intensidad.

Nunca debes llegar a sentir dolor durante los estiramientos.

3) Calentamiento y estiramiento deben formar parte de tu rutina de entrenamiento, ¡no los evites!.

4) Muy al contrario de lo que suele pensarse, no es necesario estirar demasiado tiempo, o hacerlo de manera muy intensa, para realizarlo correctamente.  Cantidad e intensidad han de controlarse para que estos ejercicios cumplan perfectamente con su misión.

5) Si el esfuerzo ha sido grande, los estiramientos posteriores pueden no ser suficientes.  Aplicar hielo sobre la zona sobrecargada suele aliviar y eliminar la congestión muscular de  manera muy eficaz.

6) Consulta siempre con tu médico ante la sospecha de una lesión, en caso de inflamación o si aparece dolor repentino que no remite en las siguientes 24 horas.  Actuar a tiempo es garantía de un rápido diagnóstico y una mejor y más pronta recuperación.

¿Tienes dudas sobre cómo realizar, paso a paso, una sesión de calentamiento y estiramiento?, ¿quieres conseguir un programa de entrenamiento personalizado?. Consúltanos y te ayudaremos a encontrar una rutina completamente individualizada, solo para ti.