Aunque el tema del sueño ya lo hemos abordado en otras ocasiones en nuestro blog de entrenamiento, salud y bienestar, pensamos que intentar ayudar a buscar soluciones a un problema que afecta al 45% de la población española nunca es insistir demasiado, máxime cuando tenemos todavía presente el pasado 18 de marzo,  Día mundial del sueño.

“¿Por qué no duermo bien?”

Esta pregunta se realiza de manera insistente en los consultorios médicos de nuestro país.

Quien la formula busca respuestas a un problema, sin duda, complejo y que tiene diversas causas y orígenes, no siempre fáciles de detectar.

Al requerir soluciones, el paciente, muchas veces, lo que busca es resolver satisfactoriamente sus horas de sueño, sin reparar a menudo en que el hecho de dormir o no dormir está directamente relacionado con sus emociones.

Aunque es evidente que una noche en vigilia tiene consecuencias directas al día siguiente, no es menos cierto que vivir mal el día (cuando el estrés o la abundancia de problemas están presentes)  guarda estrecha relación con pasar las noches en blanco la inmensa mayoría de las ocasiones.

Tipos de insomnio

Desde la WASM (World Association of Sleep Medicine), esto es, la Asociación Mundial de Medicina del Sueño y la Sociedad Española del Sueño (SES) se clasifica  y diferencia el insomnio en dos tipos:

-INSOMNIO TRANSITORIO. Aquel de poca duración (por lo general, pocas semanas) y provocado por situaciones puntuales de especial tensión o factores externos ajenos a la voluntad (exceso de trabajo, cambios de horario,  llegada de noches de calor, etc.)

-INSOMNIO CRÓNICO. Aquel que se alarga por periodo de varios meses y que condiciona sobremanera la vida de quien lo padece pues suele acarrear trastornos físicos y emocionales (cansancio excesivo, falta de concentración, ansiedad, estrés, etc.)

Orígenes del insomnio

Por desgracia, existen más de un centenar de alteraciones del sueño, tantas como factores que pueden terminar desembocando en un insomnio crónico. Entre los que se detectan con mayor frecuencia tenemos:

– Estrés

– Síndrome de piernas inquietas

– Apnea del sueño

– Sonambulismo

– Sonambulismo sexual, o sexomnia

-Trastorno del comedor nocturno

– Alteraciones hormonales

– Hiperexcitación (exceso de ejercicio físico, discusiones, visualización de imágenes violentas, abuso de café y bebidas de cola, etc.)

– Someterse a la influencia de dispositivos electrónicos (smartphones y tabletas, principalmente), que terminan inhibiendo la secreción de melatonina, sin la cual no podemos iniciar correctamente el sueño.

alteraciones-del-sueno
A TENER EN CUENTA:

  • Pasar una noche de insomnio de forma aislada es completamente normal y no debe preocuparnos
  • Aunque a menudo se publican numerosos consejos para dormir bien, lo cierto es que pocas veces se cumplen, por lo que la base para abordar el insomnio debe partir de aplicar religiosamente esas recomendaciones.
  • Aun no existiendo causas físicas u orgánicas que puedan subyacer como causas desencadenantes de un insomnio, es importante adoptar una actitud, tanto física como mental, que predisponga a dormir.  Angustiarse pensando en que el sueño no llegará; que el día siguiente será terrible por no haber descansado bien, etc. suele alargar mucho más de lo deseable el acto de conciliar el sueño.
  • Se tiende a hacer un uso indebido de la farmacología implicada en el tratamiento del insomnio, hecho que suele tener una incidencia directa en problemas como la dependencia a los inductores del sueño. Por otro lado, NO es conveniente automedicarse, aun cuando se adquieran remedios elaborados con productos naturales.
  • Del sueño, más bien de las causas que suelen alterarlo, se conoce todavía muy poco. Mejor explicado, lo que se desconoce por completo es el amplio abanico de orígenes desencadenantes de este tipo de situaciones.  Si bien no se poseen todas las soluciones a todos los problemas, lo cierto es que las investigaciones han conseguido suficientes recursos como para mejorar notablemente la vida de la persona afectada.
  • El futuro en el conocimiento profundo de las alteraciones del sueño, según los expertos, se encuentra en la Cronobiología humana, esto es, el minucioso estudio de la compleja estructura del reloj celular interno que marca los distintos ritmos biológicos, entre ellos el circadiano.  Esta especialización puede terminar aclarando por qué los distintos procesos biológicos temporales pueden desestabilizarse con mayor incidencia en algunos individuos y causar diferentes patologías, entre ellas el insomnio.
  • La creencia popular que afirma que cuanta más edad se tiene menos horas de sueño se requieren responde no a una menor necesidad física de dormir sino a la pérdida de capacidad del propio cerebro para detectarla correctamente.

Esperamos que estos consejos te ayuden y que, sobre todo, si crees que las noches en blanco se alargan más de lo debido, acudas lo más pronto que puedas a un profesional para atajar el problema lo antes posible.

Como siempre, el espacio de los comentarios es el escenario para que tú nos puedas aportar tu punto de vista y experiencias. ¡Te esperamos!