Hoy en día escuchar es una habilidad que pocos practican. Hablar, hablamos mucho, ¿pero escuchar? Lo hacemos poco y mal. Y entre una de las cosas que no sabemos escuchar es a nosotros mismos. Puede que nuestros pensamientos vaguen libremente por nuestra mente pero seguramente no nos paramos a pensar realmente qué quieren decir. De la misma manera, tu cuerpo – aunque sin palabras – también te habla y dice mucho sobre tu condición física y emocional. ¿Alguna vez te has parado a pensar qué dice tu cuerpo?

El cuerpo y sus tejidos, al igual que otras materias que nos rodean, tienden a oxidarse con el paso del tiempo deteriorando así su funcionamiento. Aunque no estés hecho de hierro, sino te cuidas tu cuerpo se oxida de forma inevitable. ¿Tienes con frecuencia dolor de espalda? ¿Tus digestiones son pesadas? ¿Tienes sensación de ahogo al subir una escalera? Si la respuesta es sí, lamentamos comunicarte que tu cuerpo te está pidiendo a GRITOS que empieces a hacer ejercicio y a ponerte en forma. De lo contrario, llegarás a viejo hecho un amasijo de hierros.

Señales de tu cuerpo para ponerse en forma

  1. Incremento de la frecuencia cardíaca en esfuerzos relativamente ligeros. ¿Tienes sensación de ahogo y cansancio al subir una cuesta?¿Te falta el aire al subir los dos pisos de escaleras para llegar a tu casa? Escúchate, tu corazón y sistema cardiovascular te está diciendo que levantes el culo del sofá y te pongas a bailar la conga.
  2. Tienes dolores de espalda crónicos o con mucha frecuencia. Aunque pasarte 8 horas delante del ordenador en la oficina o estar muchas horas de pie seguro que influye mucho, los dolores crónicos muchas veces son señal de que la musculatura no está en forma y es necesario fortalecerla. Además de tus músculos, el deporte te ayudará a mejorar tu postura, tu flexibilidad y tu resistencia.
  3. Poca flexibilidad y agilidad corporal. ¿Te cuesta agacharte para atarte los zapatos? Si el maldito flotador que ha crecido alrededor de tu cintura no es lo único que te impide llegar a los pies, tenemos un problema, querido Watson. Aunque te parezca imposible, la flexibilidad es una habilidad que se trabaja y mejora; ejercicios como el yoga o el pilates son muy beneficiosos para conseguir ser más flexible y ganar agilidad corporal. Te sentirás más ligero, más hábil y más cómodo en tu propio cuerpo.
  4. Tus digestiones son realmente una fiesta flamenca con zapateao incluido. En este caso puede que tu cuerpo te hable de verdad (¿qué son esos sonidos raros que hace tu estómago después de comer?). Practicar ejercicio de forma regular es beneficioso para el sistema digestivo, ya que acelera el metabolismo, evitando la sensación de pesadez tras las comidas y evitando el estreñimiento. Además, realizar ejercicio te ayuda a controlar tu apetito y a controlar tu estrés y los problemas intestinales derivados de este.
  5. Si las ojeras son tu maquillaje habitual, tu cuerpo te habla por los ojos. Dormir mal es algo que puede mejorar gracias al deporte, de hecho, estadísticamente, cuantas más horas estamos sentamos peor es la calidad de nuestro sueño. El ser humano está preparado para alternar ciclos de sueño profundo y reparador con ciclos de vigilia, en los que debemos realizar ejercicio para cansarnos y llegar a la noche listos para dormir sin tener que contar ovejitas. 🐑🐑🐑
  6. Por último, aunque no se trata de una señal física, tener una autoestima baja puede ser el mejor motivo para ponerte a hacer deporte ya mismo. Realizar ejercicio de forma frecuente y llevar una alimentación saludable inevitablemente se traducirá en una mejora de tu aspecto físico, lo que te ayudará a sentirte mejor y verte más guapo/a.

Si tras toda esta explicación crees que tu cuerpo te está intentando decir algo más y no lo entiendes, no dudes en contactarnos y estaremos encantados de ayudarte. Rellena nuestro formulario aquí o envíanos un email a tania@tsjtrainer.com

¡Salud y training! ❤